Un 17 de noviembre nacen dos mellizos, una hembra y un varón, llenos de complicaciones, el niño era el que estaba mas en peligro de morir, ya que no podía respirar. Estuvo casi un mes en una incubadora interno, pero resistió ya que el destino no se equivoca. Dios tiene un plan con cada uno de nosotros, a sus 9 años asistía con su madre a rezar el rosario donde dos señoras que eran devotas a la virgen María. Yo con apenas esa edad me gustaba todo lo que era para Dios y recuerdo que iba todos los día a rezar el rosario y le pedía a la madre de Nuestro Señor Jesucristo que intercediera ante él para que mi padre me llamara, ya que tenia 6 meses que no sabía nada de él. Y un día después de pedir eso recibo una llamada de él, no podía creer que esa oración fuese la que hizo que mi padre llamara, pero después los milagros seguían aconteciendo gracias a la oración y la fe que tenía en eso que quería!
A los 14 años mi vida dio un giro, tuve un accidente en el colegio, el cuál me produjo una rotura en el fémur derecho, el hueso más largo del cuerpo humano. Tuve un año enyesado de las dos piernas y mitad de la columna, las personas que me visitaban murmuraban que no volvería a caminar. Los mismos doctores tenían sus dudas pero yo siempre tuve la certeza y la fe que volvería a caminar y que me recuperaría. Estuve en cama 8 meses sin levantarme, algo que tal vez no crean pero fue así. Eso me hizo más fuerte ya que el tiempo que duré acostado la pasé orando y en comunión con Dios. Le doy las gracias a papá Dios, a mis padres, abuelitas y mi hermana, y a esas personas que me ayudaron en esos momentos tan difíciles de mi vida. Siempre las llevaré en mi corazón. (Gracias)
Hoy puedo decir que papá Dios obró en mí, en esos momentos siempre dije ¿porque a mí?
Y la Respuesta que encontré a todo lo que me ocurrió no fue malo, fue bueno ya que fuí renovado y resucitado. Todo esto fue para mi bien espiritual ya que si no tenemos todos nuestros miembros del cuerpo en Cristo para que nos sirven sino son para la gloria de quién nos los dio. Fuiste creado para ser como Cristo. Desde el comienzo mismo, el plan de Dios fue crearnos a su semejanza. Este es nuestro destino y el tercer propósito de nuestra vida. Dios anunció su intención en la creación: Dios dijo: (Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen y semejanza). En toda la creación solo nosotros los seres humanos fuimos hechos a su imagen) Este es un gran privilegio y nos dignifica. No sabemos todo lo que abarca esta frase, pero sabemos que incluye aspectos: como Dios, somos seres espirituales, nuestros espíritus son inmortales y perduraran más que nuestros cuerpos terrenales; somos intelectuales, podemos pensar, razonar, y resolver problemas; a semejanza de Dios nosotros nos relacionamos, podemos dar y recibir amor verdadero; y tenemos una conciencia moral: podemos discernir el bien del mal, lo cual nos hace responsables ante Dios.
(Frase última: “La meta final de Dios para tu vida sobre la tierra no es la comodidad, sino el desarrollo de tu carácter)
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